martes, 3 de septiembre de 2013

CRÓNICA GRAND RAID DE LOS PIRINEOS

Le Grand Raid des Pyrénées

Una pena:
Ramón me dijo que un coro de la zona cantó el himno de los Pirineos, que también es el himno Occitano. A un Pirineista como yo le emociona. Lástima no haberlo escuchado en directo. Ayer me lo puse. Los escuché de la voz del “abuelo” Labordeta, y de algún coro occitano de cuyo nombre no me acuerdo por Internet. La versión de Labordeta al final.

Sinopsis:

El día 23 de agosto de 2013 se dio la salida del Grand Raid des Pyrénees a las 05:00 desde Vielle-Aure. Los corredores subimos por pistas y el GR10 al Col du Portet. A continuación, ya por el parque natural del Neouvielle se sube al Col de Bastanet, se pasa por el refugio de la Campana Cloutou para bajar al pueblo de Artigues. A continuación, se sube al Col de Sencours, el Pic du Midi, y se vuelve al Col de Sencours. Una sucesión de collados, el Bonida, de Aoube, Bareilles y Ouscouaou nos llevan a  Hautacam y por un largo descenso se llega a Villelongue donde está la primera base de vida.

Una larga subida nos lleva a pico Cabaliros donde se desciende a Cauterets antes de atacar al Col de Riou y bajar a  Esquièze-Sère, donde está la segunda base de vida. A continuación una larga y leve subida nos lleva por encima de Barèges hasta el avituallamiento de  Tournaboup, para volver a la zona de Néouveille, pasar por el Col de Barèges, y a continuación el  Col de Portet, y desde aquí hasta Vielle Aure tras una larga bajada.

El tiempo limite del Grand Raid es de 50 horas, para 160km. de distancia y 10000m. positivos.

Crónica.

Tras estudiar profunda, intensa y extensamente el recorrido fuimos a un lugar de los Pirineos llamado Vielle-Aure (791m. de altitud), al otro lado de Bielsa, donde comenzaba el Grand Trail de los Pirineos. En definitiva, sabía que había una carrera por montaña de 160 km. de distancia y 10.000m. de desnivel positivos, y que salía a las 5h. del día 23 de agosto de 2013. Unos cuantos alojados en Vignec, y otros en Vielle-Aure, bajo la hospitalidad de Fefe. Este si que es grande y hospitalario. Uno de nosotros le preguntó. ¿De dónde eres? ¿Cómo conociste a Ramón? Con su sonrisa sarcastica, contestó, que era de los Pirineos, y que conoció a Ramón en las fiestas de Sin, allá por los años 70 del siglo pasado. Un poco más de interrogatorio, sus padres emigrantes de Serveto.
El Jueves cogemos los dorsales, nos revisan la mochila que debe de tener todo el material  obligatorio, incluso lo que hay que llevar puesto el día de la carrera. en un folio que ya está escrito ponen una cruz en lo que ya han revisado, de manera que luego nos hacen firmar y ya cada corredor es responsable de sus actos, ellos ya han comprobado el material. Hubo una segunda revisión de alguna parte del material, a mí ya no me revisaron nada, aunque a los que pasaron la segunda noche, les revisaron otra vez la manta térmica y los frontales. 
Nos vamos a cenar, y a las 8 de la tarde a la cama que hay que madrugar. Hemos puesto el despertador a las 3 de la madrugada. En cuanto nos acostamos, comienza la verbena de truenos y rayos. Total que cuesta coger el sueño. Una tormenta está cayendo en este valle. Pensamos que como siga, mañana sale a correr su padre, harán cambios o atrasarán la carrera. El caso es que vamos durmiendo pero con preocupación.
Pero al levantarnos y mirar al cielo, lo vemos estrellado. Qué bien. La tormenta ha pasado y el día no es nada frío, es más, es un día espléndido, mejor imposible.
Me acordaba cuando tenía 20 añitos y nos pegábamos un madrugón de aupa para salir de montaña a hacer esquí de travesía con Santiago Castilla, que llevaba esta sección en Peña Guara,  y algunos montañeros más. Y lo primero que hacíamos cuando salíamos de Huesca, era mirar al cielo. Está estrellado, hoy tenemos buen día. Pero a veces cuando llegabas al Pirineo el tiempo era otro. Pero esto es otra historia.
En Vignec estábamos los madrugadores, Enrique Badia y Javier, en Vielle Aure, los perezosos, Ramón Ferrer, Carlos Ciria, Martin Scofield y Miguel Angel Melet. Total 5 corredores de Peña Guara, el autobús, y un fotógrafo. Además de las respetivas familias, esposas e hijos, el que los tuviere. Bueno lo del autobús, una utopia, pues los de Vignec nos levantamos a las tres de la madrugada, a las 4h. 20m. ya estábamos en meta, casi solos, en cambio los del Vielle-Aure, llegaron con el tiempo justo, y como el control estaba en la cabeza de la salida pues ni cortos ni perezosos allí que se metieron. O sea muy valientes saliendo con los primeros. Pensaron que ese tiempo lo tendrían ya ganado.
Música y salida a las 5 de la madrugada. Ni autobús ni nada, un trío por delante y una pareja por detrás, pues no nos vimos en la salida.
Salida “a paso de mula”, los de detrás escasamente podemos andar, los de delante, pues eso, delante. La carrera sale por la carretera de Saint Lary, y llega a Vignec, así se va separando y permite trotar, un trotar vivo, en cuanto comienzan las duras rampas al col de Portet, todo el mundo echa a andar, Enrique y yo vamos adelantando a mucha gente, pues eso es lo que tiene salir en la cola, que a poco que aceleres, adelantas a unos cuantos. Enseguida alguien grita: ¡¡¡ Melet!!!, este contesta ¡¡¡Javisa!!!. A todo esto solo se oía resoplar, los franceses son mas silenciosos, los aragoneses mas gritones, total que están unos 200 metros por delante, enseguida nos juntamos, pues seguimos adelantando gente. Se nos une Miguel Ángel, y un ratillo Carlos, pero este decide no seguir nuestro ritmo. Al poco también adelantamos al Forrest Gump de Sietamo  Martin Scolfield.
Amanece en el col de Portet (2.215m.). Hemos subido 1.400m. de desnivel del tirón. Sin descanso. Ahora bajamos al Restaurante de Merlans, primer avituallamiento, y último (esto no quiere decir que ya no hay más, si no que como vuelve por aquí, será el último). Estamos todos bastante bien, comemos y bebemos, ahora nos pasa la comida. Nos miramos el Paisaje Pirenaico. Impresionantes vistas de la zona del Neouvielle, que si el Pic Long, que si el Pic Cambiel, que si el Turon de Neouvielle, que si el Neouvielle, etc… no estamos para mirar planos y asegurarnos, con lo que nos conformamos con tener unas vistas agradables de todos los picos sin nombre.
A partir de este avituallamiento llega una zona bastante horrible, primero para abajo, luego llaneando y con pequeños repechos, ya granítica, donde nos defendemos  bien y vamos adelantando gente. Aquí Miguel Ángel dice que ese no es su ritmo, y afloja, enseguida me voy, pero espero a Enrique que ha parado a hacer pipi. Ya juntos llegamos tras pasar por el refugio de Lude, los Lacs de Bastan, el refugio de Bastan, y el Col de Bastanet, a la Aldea de Artigues (1.180 m de altitud), poco después de admirar la fabulosa cascada du Garet.
Aquí nos esperan los acompañantes. Enseguida rellenamos los botellines, tomamos caldo, coca-cola, barritas, frutos secos etc… esta sería la tónica de todos los avituallamientos, mas algún embutido, jamón, jamón de York, pan, pastas etc….
Comenzamos la larga subida al Midi de Bigorre (2.872m), larga pero tendida, sin rampas duras, total unos 1.800 metros de desnivel positivo en 11 km.. Yo pongo un ritmo que no me asfixie, Enrique tira más, llegará al pico unos 5’ antes y nos juntaríamos en la bajada, en el avituallamiento del Col de Sencours, donde ya nos espera Ramón y familia. Aquí comemos, bebemos y bajamos, para iniciar los 20 km. hasta el próximo avituallamiento de Hautacam. Pero ¡ostia! voy sin bastones. Vuelta para atrás a buscarlos, menos mal que me he dado cuenta pronto que si no, en el avituallamiento que se quedan.
Ahora el sol comienza a calentar y hay que hidratar. Son 20 km . que pasan por los collados de la Bonida, Aoube, Bareilles, Tramassel, y unos cuantos lagos entre ellos el Lac Blau. En la entrega de trofeos me enteraría que a un corredor una oveja le tiró una piedra en la cabeza, y cayó al lago inconsciente. Otro corredor saltó y le hizo la reanimación. Le salvó la vida. Enseguida llegó el helicóptero de rescate para auxiliarlo y llevárselo al hospital, pararon una media hora a los corredores para que no tiraran piedras. Tras la evacuación la carrera continuó. Lo cuento como me lo han contado, con las lógicas variaciones del boca a boca. Allí estaba presente Martín, que me imagino que aprovechó para hablar por el teléfono móvil y con algún corredor. ¿De donde eres? Yo de aquí y tu de allá. ¿A dónde vas? Yo paqui y tu pallá.
Tras este inciso continuamos con la carrera.
Yo paraba a coger agua en los barrancos, no me importa beber agua de barranco. Enrique no suele beber, y no bebió. Luego lo pagaría. Tras pasar por la Hourquette  d´Ousouaou (1.872m), comienza la larga bajada primero a Hautacam (avituallamiento) y luego  a Villelongue (725m) (Base de vida). Llevamos 72,5 km. y 4.300m. de desnivel positivo. ¡No queda na! ¡Casi na!
Anécdota: En Villelongue a Ramón le desinflaron 2 ruedas por no haber aparcado del todo bien. Tampoco mal. ¡Hay gente “pa tó”!
Desde aquí comienza la dura subida al Pico Cabaliros (2334m), total unos 1.800m de desnivel. Aquí comenzaría el pequeño calvario de Enrique, porque el gran calvario sería a partir del avituallamiento de Puoy Droumide, a 1.600m. . Estos 500 m. se le harían eternos, por lo que decidimos ir juntos hasta la cima, pues Enrique se había vaciado, el no haber cogido agua de los barrancos tiene eso, ¡viva los barrancos con agua!.
Ya solo, bajo hasta Cauterets (925m). Enrique llegaría media hora más tarde y decide acostarse un par de horas y tras ver que no se recupera, abandonar. Ramón y Sonia le esperan y al coche con él.
Ahora me quedan 1000 de desnivel positivo hasta el col de Riou (1.945m.). Hasta allí subo con Raúl, un fenómeno de Alcañiz que tiene problemas con las uñas y sentaduras, no se ha atrevido a acudir al médico porque no lo vayan a sacar de la carrera. La subida tiene unos 10000 zis zas largos, por lo que cuesta bastante.
Ya en el collado se hecha la niebla, paro a cambiar las pilas de la linterna pues me parece que se han gastado bastante, pero una vez puestas las de recambio sigo viendo mal, las niebla ¡que espesa y como moja la condenada! no me deja ver las señales, empieza mi pequeño calvario. Bajo despacio intentando buscar las señales, hasta que empiezo a ver focos, ya cerca del control de avituallamiento de Aulian. Aquí Raúl decide ir al médico y lo retira. Yo enseguida intento seguir para abajo, pero no veo las cintas, pregunto a la organización y me indican por donde, veo una, pero no la siguiente. Total que tras unas cuantas vueltas, decido volver, le digo a Raúl, que ¡ a la mierda ¡ me voy a la cama. Me llamas cuando llegue Miguel Ángel.
Me acuesto vestido. Me pongo una manta por encima. Y tras cinco minutos sin poder dormir. Me levanto como un resorte, y digo que hago yo aquí, si no duermo. Por lo que le digo a Raúl que me voy a esperar si pasa alguien y lo sigo. Es lo que haré. Enseguida pasan tres corredores. Y con muchas, muchas dificultades pues a la niebla se junta la noche, la bajada cuasi vertical por hierba, y la senda poco y nada marcada. Pero conforme bajamos la senda está más marcada, al final nos vamos dos pues ya se comienza a ver, y luego me voy solo y cojo a un corredor que baja andando. Al ver que corro me sigue, iremos juntos hasta Grust y luego a Sazos.
En este pueblecillo, no vemos las cintas  nos perdemos, damos una vuelta, y vemos que vienen un grupo de unos 8 corredores que llevan ya mas rato dando vueltas, pero vienen con alguien de la organización recogiendo cintas. Las han cambiado, enseguida el de la organización nos dice por donde es. Menos mal. Alguien ha saboteado la carrera en este pueblo.
Ahora corriendo por la carretera se llega tras un buen rato de asfalto a la base de vida de Esquieze-Sere. Allí me entra un estornudo. Y de repente nauseas. Pero no vomito porque no toca. Aquí me espera Ramón, Sonia y Enrique que ha bajado en el coche. Me cojo la bolsa para cambiarme de pantalón y calzoncillos pues voy un poco escocido al haberme mojado con la niebla. Me cambio, como un poco. Hay niebla pero ya es de día.
Veo que sale un grupo de unos 6 franceses, sin dilación los sigo, no me vaya a perder. Voy detrás de ellos hasta el control de Tournabout (1.452m.), casi todo por pista, pasando por algún tramo de la estación de esquí de Bareges. Andando deprisa, a ratos casi no los puedo seguir, pero en cuanto llega bajada me pego a ellos. No me quiero perder.
En Tournabout  la niebla se ha levantado y se ve. Por lo que decido salir antes que los franceses. Allí estaba mi hermano, cuñada y sobrina. Como un poco de chocolate. Cojo un plátano y Mariví me prepara una bolsa con frutos secos. Salgo para arriba comiendo para ir por delante de los franceses. Están a punto de cogerme. Nos hemos hecho amigos, pero rivales. De repente llega la zona técnica de granito. Veo que aquí ya no se me acercan tanto. Hay que cruzar barrancos, bien. Aquí me les voy. Un francés me dice que tiene peligro cruzar un barranco, que baja mucho agua, viene para indicarme, no se si ayudarme también, pero cuando quiere llegar yo ya le he cruzado corriendo por encima de las piedra. Tras un rato subiendo veo al grupo de franceses cruzando el barranco con muchas dificultades. Ya no los vería más.
Sigo subiendo por zona granítica, empiezo a adelantar gente. Esta zona es la GR10 que sube al collado de Bareges (2469m.). Ha sido una subida larga, otros 1000 metricos. Ahora he vuelto a la Reserve Naturelle de Néouvielle. Toca bajar por granito. Bajada técnica. Y por lo tanto me toca adelantar. Que es lo que hago. Bajo bien y no me encuentro cansado. El día me  ha hecho renacer y olvidar de la niebla. Ya te darán.
Como he dicho en esta bajada voy adelantando corredores, llego hasta la Cabane de Lude tras pasar por una zona de lagos “Laquets Coste Queillere”. Me quedan 200m positivos para llegar al Restaurante Merlans en la estación de Saint Lary. Aquí dos corredores me pasan como balas. Digo entre mí, que hacen estos dos por aquí si deberían ir en cabeza. No voy tan despacio. Luego me contaría Miguel Ángel que eran los corredores de cabeza de la de 80 Km. Ya me dejó mas tranquilo.
En el restaurante Merlans pido un plátano. Pero lo buscan y no lo encuentran. Por lo que decido comer poco y para arriba, que queda poco. Empiezo a subir pero me doy la vuelta. Para ver en el croquis que hay en la pared cuanto me queda. Solo 13 kilómetros y 200 de subida. Por lo que como voy bien decido forzar. Aquí me encorren de la organización. Paro porque me traen el plátano, ostias que bien. Me pongo a andar mientras me lo como, me tomo también un gel. Y ya para arriba. La niebla es espesa y moja. Problemas. Llego al col de Portet  y no veo nada. La niebla ha vuelto. Querencia a las tablas.
Unos españoles me indican por donde van las cintas. Les pido pañuelos de papel para que hagan de limpiaparabrisas y así bajaré este tramo, intentando no perderme y limpiando las gafas, parando de vez en cuando tenía dudas. Aun así avanzo deprisa. Conforme pierdo altura voy adelantando a algún corredor y la niebla se va aclarando. Es una dura y larga bajada, que me beneficia, pues llego muy bien a Vignec y luego a la meta. Donde me espera Teresa, Lucía, Ramón, Fefe, Sonia y Enrique. Contento de haber llegado, sano y salvo. Con buen tiempo. Y para recuperar cervecita y entrecot.
Al día siguiente subida al podium. Francisco del País Vasco. Subo y le digo que soy de Huesca, de Aragón, el que lo ha dicho no se entera…, pero el de al lado le corrige, y lo cantan por el micrófono: Francisco de Huesca, Aragón.


Secuelas

- Físicas: una uña al paredón.
- Químicas: Martin me está haciendo estrujar el cerebro. Dice que a el le resulta mas barato el km. porque está mas tiempo.
- Políticas: Los franceses no sacan las banderas a pasear. Hacen deporte y diversión. Pero para alguno de ellos Huesca está en el País Vasco, influencias de … y que mal se vende Aragón.
- Sensaciones: Alegría de ver a la familia esperando en meta.
-  Placenteras: La cervecita que me trajo Ramón y el Entrecot de ternera en la plaza del Pueblo con Ramón y Fefe. El resto es vegetariano o celiaco y prefieren ir a tomar yerba al apartamento. Al día siguiente una excelente comida por parte de la organización, gratis, para los corredores, familiares y amigos.

Resumen en cifras y letras:

-  Tiempo: 34h. 39m.
-  Puesto: 62
-  Puesto vh2: 3
-  Agujetas: No
-  Piernas machacadas: Si
-  Ropa y zapatillas para el arrastre: también.
-  Pérdida de peso: poco, no lo se, pero hoy miércoles ya peso más que cuando me fui, me voy a tener que poner a régimen.
-   Estaciones de esquí y refugios: unas cuantos.
-   Collados e ibones: bastantes collados, ningún ibón, pero bastantes lacs.
-   Picos o cimas: 2

Salud a todos, y en cuanto hayáis leído la crónica, tomaros algo para el dolor de cabeza. Vaya ladrillo.

Versión de Labordeta de “Aqueras montañas”. Hay muchas otras versiones y en distintos idiomas.

Aqueras montañas
tan alteras son
no me dixan bier 
os míos amors

Aqueras montañas
cuán s'abataxarán
e os míos amors
aparixerán

Dezaga d'ixas boiras
los iré á escar
e crebando as mugas
con yo tornarán

Si canto, yo que canto,
no canto ta yo
canto ta ra mía amiga
que ye en ixos mons


Chao y gracias.

JAVISA


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Bravo Javisa y felicidades no sé si por la ultra o por la carrera. Madre mia, te acuerdas de todos los nombres y en ese orden¡¡¡
Lo del peso creo que puede ser retencion de liquidos por el esfuerzo.
Saludos,
Mariote

cansamontañas dijo...

Cojonudo Javi!!!! Cojonudo!!!

Manumar Manu dijo...

Un "machote", eso es lo que estás hecho, "un machote", en lo físico y en lo mental. Cuando hay "fondo de armario".....hasta el infinito y más allá. Enhorabuena!!

PerroJuan dijo...

Así se hace este deporte, con gestas como la tuya.... un abrazote

Sr. Ornitorrinco dijo...

Felicidades y gracias por contarnoslo, me he reido mucho. Eres grande chaval.